Resumen:
La captación de lluvia ha dado pasos importantes detonándose como una estrategia enraizada en prácticas populares, pero que –aplicando conocimiento científico e ingenieril– ha ido consolidando tecnologías centradas en la reproducción y los cuidados, con el objetivo de aminorar el problema de la falta de acceso del agua, teniendo un creciente interés en diversos sectores de la población por encontrar modelos que contemplen este recurso tanto a nivel individual como de manera colectiva.
El agua de lluvia cuenta con una alta calidad fisicoquímica en comparación con otras fuentes, el bajo consumo energético y su costo de distribución, tratamiento y aprovechamiento posibilita que familias se beneficien de este recurso de manera individual o colectiva utilizando materiales y mano de obra local para la edificación de los espacios de almacenamiento.
El objetivo de este capítulo es abordar los distintos tipos de tratamiento que se le pueden dar al agua de lluvia para su almacenamiento y posterior distribución para consumo humano en las distintas actividades que se requiera a nivel doméstico. Consideramos que este tipo de conocimientos y tecnologías –centradas y adaptadas a los ciclos naturales– son relevantes no solo por los fines que buscan –en torno de facilitar condiciones para la reproducción de la vida a nivel doméstico – sino por la manera en la que lo hacen – trabajando con los ritmos mismos de la naturaleza (Herrero, s/f ).