Resumen:
La inteligencia artificial es una herramienta cada vez más utilizada en la actualidad,
y conforme pasa más el tiempo, ésta se ve cada vez más inmersa en las diversas
áreas de la vida cotidiana, siendo que se utiliza principalmente en el ámbito
tecnológico; ciencias de salud, arte, entre otras. Bajo esta perspectiva, dentro de la
ciencia jurídica también empieza a tomar relevancia, sobre todo en la elaboración
de documentos jurídicos, emisión de resoluciones, realización de dictámenes, entre
otros.
La IA, se ha desarrollado desde mediados del siglo XX, con la finalidad de emular
la inteligencia humana y realizar las tareas humanas los más rápido y eficiente
posible.
El sistema de justicia en México ha sido objeto de críticas debido a su lentitud, esto
ante la insuficiencia de recursos humanos, nepotismo, corrupción, deficiencia
tecnológica, lo cual conlleva que la carga procesal supere al operador jurídico, en
cuanto hace a sus funciones de servidor público resultando que los gobernados y
gobernadas no cuenten con una justicia pronta y expedita tal como lo prevé el
artículo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (2024), pues
la carga procesal ha superado al operador jurídico a cargo de administrar la justicia.
Este derecho resulta esencial para los gobernados, y es el Estado, el ente garante
de los derechos humanos y fundamentales de los ciudadanos y ciudadanas que
forman parte de su jurisdicción, en atención al pacto o contrato social previamente
establecido. (Rousseau, 1762)