Resumen:
A nivel nacional el cultivo de statice para flor de corte solo se produce en el Estado de
México, donde en el año de 2019 se reportó una superficie cultivada de 32.76 ha equivalentes
a un valor de producción de $ 14,985,400.00 MXN. Este cultivo es afectado por un amplio
número de plagas y enfermedades, una de las que mayores daños causa tanto en campo como
en poscosecha es el “moho gris” o también conocida como “pudrición grisácea” cuyo agente
causal es el hongo Botrytis cinerea; no obstante, el patógeno no se encuentra documentado
de manera formal. La enfermedad provoca afectaciones en toda la planta, en especial la
inflorescencia. Existen diversos métodos de manejo, siendo el químico el que más se aplica
en la región; no obstante, esto es una seria dificultad porque, aunado a los problemas
ambientales que se derivan, se ha documentado la pérdida de sensibilidad a fungicidas e
incluso resistencia, lo que contribuye a un círculo vicioso en el uso de plaguicidas. En este
sentido, en el presente trabajo de investigación se planteó como objetivo general: aislar al
agente causal de la pudrición grisácea en la inflorescencia de statice y evaluar su sensibilidad
a fungicidas y a productos de bajo impacto ambiental. Para llevarlo a cabo se colectaron
inflorescencias de plantas dañadas a partir de cultivos comerciales en el municipio de Villa
Guerrero, Estado de México, a partir de lo cual se obtuvieron dos cepas, nombradas C1R1 y
C2R5, que de acuerdo con el análisis morfológico y molecular correspondieron a B. cinerea;
y además, fueron patogénicas en plantas de statice de tres meses de edad, de tal forma que
los primeros síntomas se manifestaron al día tres después de la inoculación del patógeno,
siendo la más virulenta la cepa C2R5. Adicionalmente se determinó la sensibilidad in vitro a
los fungicidas Scala y Sportak, así como a los productos de bajo impacto ambiental
Cinnasure, Citrex y Full-Gro, en todos los casos utilizando la dosis recomendada en la
etiqueta del producto; al día seis después de la siembra se determinó el área de crecimiento
micelial, identificándose que ambas cepas han perdido sensibilidad a Scala, siendo la cepa
menos sensible la C2R5. Por otro lado, es relevante destacar que los tres productos
considerados de bajo impacto fueron efectivos para inhibir el 100 % del crecimiento del
fitopatógeno, por lo que representan una alternativa para el manejo del patógeno en la región.