Resumen:
La separación de una pareja implica serias consecuencias para los miembros de una familia a nivel emocional, económico, legal y social. Generalmente las razones que llevan a una pareja a separase son un conjunto de factores que se van desarrollando con el paso del tiempo hasta hacer insostenible la convivencia.
Sin embargo, a través de la adecuada aplicación de la mediación, sus metodologías y técnicas podría llegarse a evitar un divorcio, continuando con una sana relación en pareja. La mediación durante el divorcio permitiría mantener el control de decisiones importantes, con el apoyo de un profesional, es decir, un mediador especializado, y así no verse en la necesidad de asistir a un juicio contencioso, donde el juez sea quien tome la decisión en última instancia.